La nueva realidad del mercado inmobiliario en México

El segmento residencial se encuentra atorado, mientras que las unidades de interés social han perdido dinamismo; sin embargo, especialistas no prevén afectaciones para la industria para el 2022

Fernando Gutiérrez econohabitat@eleconomista.mx

2021-12-22T08:00:00.0000000Z

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El Economista

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El sector poco a poco se recupera tras el golpe que significó la pandemia, pero con el avance de la recuperación económica ciertos segmentos toman más dinamismo que otros, como el de la vivienda media, que tiene buenas perspectivas para el 2022 La pandemia ha reconfigurado el sector inmobiliario, el cual busca adaptarse a la nueva realidad para poder recuperarse totalmente del impacto económico del inicio de la pandemia del coronavirus (Covid-19), por lo que ya hay señales de cambios tanto de lado de la oferta como de la demanda ante el nuevo escenario económico y social. Especialistas coincidieron que uno de los sectores más dinámicos durante este 2021 es el de la vivienda media y uno de los más afectados el del segmento residencial; sin embargo, no ven señales de alarma en algún rubro en especial, simplemente se perciben como un proceso natural ante el contexto de recuperación económica y los factores que se han detonado en la nueva realidad. “Hay segmentos de viviendas que más se están moviendo. Los mexicanos buscan vivienda dependiendo de factores sociodemográficos y el sector de vivienda con un valor entre 850,000 pesos y 2 millones de pesos tiene buen dinamismo”, explicó Alejandro Blé, Gerente de Mercadotecnia de Coldwell Banker México. En este contexto, Marisol Becerra, directora de consultoría de Tinsa México, apuntó que la vivienda media si bien tiene una perspectiva en general, existen regiones donde es más dinámica que en otras. “Para la vivienda media, el Estado de México, Jalisco y Nuevo León son los líderes; mientras que los menores ritmos de venta están en Zacatecas, Campeche y Tlaxcala para este segmento”, explicó la especialista de Tinsa. De acuerdo con datos de la firma Lamudi, al inicio de este año, el segmento de vivienda social, que tiene un valor de hasta 321,000 pesos, ocupaba la mayor parte de la demanda residencial, con 44.16%, mientras que la vivienda media (de 925,000 a 1.1 millones de pesos) se encontraba en segundo lugar con 33.8% de participación. Sin embargo, conforme el ritmo de la economía avanzó hacia una recuperación, el panorama se modificó y en el último mes del año, la vivienda media residencial ocupó la mayor parte de la demanda residencial, con 44.1% de participación, mientras que el segmento social se quedó en segundo lugar con una participación de 34.7 por ciento. Respecto a los segmentos de mayor valor, como el residencial (de 2.1 millones de pesos a 2.3 millones de pesos), residencial plus (de 4.2 millones de pesos a 4.6 millones de pesos) y el premium (de 4.6 millones de pesos hacia arriba), estos se mantuvieron prácticamente estables para cerrar el año con una participación de 15.1%, 4.5% y de 1.7%, respectivamente. Becerra destacó que en algunas regiones hay retos muy importantes para la edificación de vivienda social, ya que, si bien existe la demanda, existen complicaciones, como el alza en el precio de los insumos para la construcción, que dificultan generar oferta de este tipo donde existe una alta demanda potencial. “Aún hay importantes retos para el sector, uno de ellos es la producción de vivienda social, donde en ciudades, como la capital del país, aún sigue siendo muy complicado atender a estos segmentos, pues los costos de la tierra, sumados al encarecimiento en los materiales de construcción, limitan la viabilidad de proyectos inmobiliarios enfocados a este segmento de la población, que es precisamente donde existe el mayor déficit y demanda por atender”, destacó la directiva de Tinsa México. DINAMISMO DEL SECTOR Para Becerra, el sector de la vivienda ha sido de los más dinámicos en el país, junto con el industrial, por lo que en función de que la actividad recupere totalmente su dinamismo, esto será detonante para la economía del país. “La vivienda, después del sector industrial, ha sido de los segmentos más dinámicos durante este año. Sin embargo, es notable que las oficinas y el retail, están también en camino a una recuperación gradual, que resulta benéfica para todo el sector, por la sinergia que se genera ente ellos. Recordemos que “la vivienda sigue al empleo”, por lo que en función de que la actividad recupere su dinamismo en toda la cadena, esto será detonante y benéfico para todos”, acotó Becerra. El directivo de Coldwell Banker puntualizó que el sector inmobiliario ha sido uno de los factores de recuperación de la economía y uno de los más estables a pesar de los vaivenes económicos por motivo de la contingencia sanitaria. “Hemos visto que lo que ha mantenido la economía sin duda es el sector inmobiliario, es algo que, sin duda, si bien se ha pausado en ciertos aspectos se ha mantenido estable. Desde el 2020, el 11% del PIB provino de la industria inmobiliaria, también el mantenimiento de las tasas de interés bajas y las condiciones financieras han sido bastante accesibles y también han ayudado los planes del gobierno para reactivar el sector de la industria”, explicó Alejandro Blé. Por su parte Phillip Hendrix, director General de Coldwell Banker México, comentó que, si bien hay cambios en el sector inmobiliario, el dinamismo del mismo se mantiene debido a la demanda que hay sobre inmuebles de distintos tipos, desde vivienda, oficinas, espacios industriales, entre otros. “Todas las actividades que hacemos requieren un bien raíz, donde vives requieres una casa, donde trabajas requieres una oficina, donde vas hacer ejercicio requieres un bien raíz. Entonces es una industria que siempre va a ser demandada. Hay momentos en que ciertos sectores del mercado se mueven a distintas velocidades, pero toda la industria siempre está avanzando”, detalló Hendrix. Marisol Becerra, directiva de Tinsa México, añadió que para que exista una plena recuperación del sector inmobiliario, se debe de seguir una estrategia integral entre desarrolladores, financiadores y autoridades, para poder atender demandas no atendidas. “Sin duda debe ser una estrategia integral entre todos los participantes del sector, incluyendo a las autoridades, partiendo de la base de entender cuáles son las necesidades por parte del mercado y demandas no atendidas, tanto a nivel financiero, como de producto”, acotó Becerra. FINANCIAMIENTOS EMPUJAN De acuerdo con datos de Tinsa, de enero a agosto de este año se colocaron 323,345 créditos para adquisición de vivienda (nueva y usada) en el país, que equivale a un incremento de 13% respecto al mismo periodo del 2020. En este contexto, Becerra destacó que estas cifras también son superiores a los niveles de la prepandemia lo cual da una perspectiva favorable para todo el sector. “Estas cifras denotan una importante recuperación para el sector. La industria de la vivienda mantiene un dinamismo importante, donde el segmento medio ha sido de los más destacados”, detalló la directiva de Tinsa México.

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