AUTOPRODUCCIÓN DE VIVIENDA, LA PROMESA CONTRA EL DÉFICIT HABITACIONAL

Para especialistas, es importante sentar las bases en esta administración para que en 10 años se vean los resultados

Redacción econohabitat@eleconomista.mx

2021-12-22T08:00:00.0000000Z

2021-12-22T08:00:00.0000000Z

El Economista

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FORMAS DE CONSTRUCCIÓN

De las 8.5 millones de viviendas que se encuentran en rezago habitacional en México, más de 6 millones requieren de una solución de mejoramiento o ampliación, medidas que entran dentro del esquema de autoproducción de vivienda y si bien este gobierno ha priorizado dicho modelo, será en 10 años cuando se vean los resultados del mismo, si es que se avanza favorablemente en su implementación. En entrevista, Daniel Fajardo, subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), explicó a Econohábitat que con la llegada de esta administración se dejó de priorizar el modelo de construcción de viviendas y el otorgamiento de subsidios para su adquisición y se apostó por el modelo de autoproducción, por el cual se han realizado cerca de 890,000 acciones de vivienda durante este gobierno entre distintos organismos. “Lo que prevalecía en los anteriores gobiernos eran los apoyos a través de desarrolladores, es decir, otorgaban el subsidio siempre y cuando se comprara la casa en un nuevo desarrollo. Esos apoyos ni siquiera eran un apoyo directo del gobierno sino se gestionaba directamente por las empresas que desarrollaban las viviendas”, explicó Fajardo. De acuerdo con la organización GIZ México, el modelo de autoproducción es una forma de producir viviendas, en el cual las familias toman las decisiones más importantes sobre el proceso de diseño, ubicación del terreno o el espacio a intervenir, si se va a construir, ampliar o remodelar la casa, los materiales que deseen incorporar y quién realizará la construcción. En este contexto, Fajardo apuntó que con este modelo se han eliminado a los intermediarios y el apoyo que otorgan organismos de vivienda se dan directamente a los beneficiarios, además de que se brin- dan asesorías para implementar el modelo de manera adecuada. “No estamos pensando en la autoconstrucción marginal en lugares de riesgo, eso es justo lo que queremos acabar, para eso este acompañamiento”, apuntó Fajardo y añadió que el subsidio directo de Sedatu equivale a 90,000 pesos para ampliación y a 35,000 pesos para mejoramiento, además de los financiamientos que pueden otorgar distintos actores para este modelo. EL RETO Para Francesco Piazzesi, presidente del Consejo Nacional de Vivienda Económica y Social (Convives), es importante distinguir el modelo de autoproducción, que se hace con una asesoría técnica especializada, que el de autoconstrucción, el cual consiste en que la gente edifica su hogar con lo que tiene y donde puede, lo cual es un perjuicio para sus habitantes. “Por ejemplo, de las 200,000 viviendas dañadas y afectadas que reportó la Sedatu a nivel nacional con motivo de los desastres naturales de hace algunos años, 95% eran autoconstruidas, es decir casas que no tenían planos, no tenían cálculos, fueron hechas con materiales no certificados y se vinieron para abajo con los temblores”, apuntó el presidente de Convives que representa a 38 empresas certificadas para participar dentro del esquema de autoproducción, entre constructores, proveedores de materiales, instituciones financieras y otras. Piazzesi destacó que el gobierno actual ha hecho bien en priorizar este modelo, el cual es funcional para terminar con el rezago habitacional; sin embargo, es necesario involucrar a organismos internacionales en el financiamiento de dicho esquema para que las comunidades que se desarrollen bajo la autoproducción puedan cumplir con los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). “¿Hacia dónde debe transitar este modelo? A poder desarrollar comunidades que cumplan con los 17 objetivos que plantea la ONU, que permitan que la comunidad se vuelva resiliente, que no requiera de subvenciones por tema de aguas, de luz, o de escuela, sino que se vayan integrando los objetivos”, destacó el presidente de Convives. Para Piazzesi, en los próximos cinco años será un periodo para aterrizar por completo el modelo de autoproducción y para que, en al menos una década, existan resultados a la vista de este esquema y así avanzar en combatir el déficit habitacional, en el que se encuentran 33 millones de personas en el país.

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