EL RUMBO DE LA ECONOMÍA MEXICANA

ESPECIALISTAS CONSIDERAN QUE INICIATIVAS COMO LA REFORMA ELÉCTRICA, ALIMENTAN EL RIESGO DE QUE MÉXICO PIERDA EL GRADO DE INVERSIÓN

ALBA SERVIN alba.servin@eleconomista.mx

2021-12-15T08:00:00.0000000Z

2021-12-15T08:00:00.0000000Z

El Economista

https://digital.eleconomista.com.mx/article/281496459590628

PORTADA

LA LLEGADA DE NUEVAS VARIANTES COMO ÓMICRON Y LA INFLACIÓN MANTIENEN LA INCERTIDUMBRE EN LOS MERCADOS FINANCIEROS PARA LOS PRÓXIMOS MESES. Para el cierre del 2021, el panorama económico del país se ha visto afectado por la incertidumbre que trajo consigo la llegada de una nueva variante del Covid-19, así como el crecimiento en los niveles de la inflación. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advirtió que la variante Ómicron puede ser una amenaza para la recuperación económica del mundo, ante lo cual recortó sus proyecciones para el crecimiento mundial para este año. Para el caso de México, prevén que cierre el 2021 con un Producto Interno Bruto (PIB) de 5.9%, menor al 6.3% previamente estimado. Para 2022 el nuevo pronóstico es de 3.3%, debajo del 3.4% estimado apenas hace un par de meses. En el mismo sentido, Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, indicó que espera que para el cierre de este año la economía mexicana logre un crecimiento de 5.4% y para el el 2022 se ubique entre 1.5 y 2.5 por ciento. “Este año se veía como el gran año de la recuperación económica, pero terminó siendo solo un efecto de rebote y en buena parte colgados de la economía de Estados Unidos”, señaló. Asimismo, refirió que además de los eventos externos, las iniciativas del gobierno mexicano, tales como la propuesta constitucional de reforma eléctrica y el apoyo a Petróleos Mexicanos también están frenado el crecimiento, inhibe la inversión y acaban con el optimismo. “El estancamiento económico que se ha visto reflejado para el cierre del año. ya no solo es consecuencia de la pandemia sino porque además no se dio una política fiscal contra cíclica, aunado de otras iniciativas que están frenando la inversión y el afectando el ambiente de negocios”. Por su parte, Alejandro Saldaña, economista en jefe de BX+, coincide en que el crecimiento del PIB en 2022 será moderado, en relación a lo visto en 2021, debido a que ya no se contará con una base fácil de comparación (“efecto rebote”), así como por los bajos niveles de inversión de los últimos años y por la latencia de algunas consecuencias de la pandemia. Con ello, sería hasta 2023 cuando el PIB recupere los niveles vistos en 2019. “Tras rebotar 5.6% este año, estimamos que el PIB exhiba menores tasas de crecimiento a partir de 2022 (2.6%), y sea hasta 2023 (2.0%) cuando recupere los niveles de 2019. Lo anterior se encuentra sustentado, por: la disipación del efecto rebote, asociado a la contracción de 2020; la persistencia de algunas obstrucciones a la producción, aunque menores que en 2021; y, los bajos niveles de inversión fija bruta observados antes de la crisis pandémica y durante el proceso de reapertura y recuperación económica”, indicó. “Naturalmente, el surgimiento de otras cepas del virus, que reduzcan significativamente la efectividad de las vacunas, es un riesgo sobre el panorama. Esto cobra relevancia ante la aparición de la variante Ómicron, cuyas características aún están siendo estudiadas”. TASAS DE INTERÉS E INFLACIÓN La directora de análisis económico de Banco Base considera que el estancamiento económico que está viviendo México aunado con una alta inflación, es lo que se conoce como “estanflación” aunque es leve. Señaló que para el cierre de año la inflación podría ubicarse en 8%, la cual todavía es controlable, sin embargo se requiere una posición más dura por parte de la política monetaria para anclar las expectativas. De hecho, estima que mañana en la Junta de Gobierno de Banxico, llevarán la tasa a 5.25% con un incremento de un cuarto de punto. “Aunque lo deseable sería un alza de 50 puntos base”, finalizó. Desde el punto de vista del analista de Ve por Más, la inflación anual cerrará 7.1% este año y en 3.9% el siguiente, manteniéndose fuera del rango de tolerancia del Banco de México hasta el cuarto trimestre del 2022. “Aunque los precios internacionales del petróleo se han corregido recientemente, consideramos que todavía prevalecen distintos elementos que pudieran ocasionar que las presiones inflacionarias tarden más en ceder. Por ejemplo, que rebrotes del virus induzcan más obstrucciones en la oferta, que las expectativas de precios se anclen en niveles más elevados y que el inicio de la normalización monetaria de la Fed induzca más episodios de volatilidad financiera y de depreciación del peso”, señaló Saldaña. Dado lo anterior, el especialista estima que Banxico seguirá elevando la tasa de interés objetivo, adoptando una postura monetaria más neutral. “Considerando lo anterior y la vulnerabilidad de las condiciones financieras al proceso de normalización monetaria de la Fed, estimamos que Banxico deberá continuar incrementando la tasa de interés objetivo el próximo año, dejando atrás posturas acomodaticias para ubicarse en terreno más neutral”.

es-mx