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Autos - 2021-09-24

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LLEGÓ COMO LA MEJOR

PRUEBA DE MANEJO

Marcos Martínez marcos.martinez@eleconomista.mx

Finalmente llegó a México este gigantesco suv. Resulta superlativo en todos los aspectos. No solo en dimensiones sino por igual en equipamiento, seguridad, confort y tecnología. Adicional a una ruta cercana a los 300 kilómetros entre los estados de Quintana Roo y Yucatán con la que Jeep hizo la presentación oficial a medios, te contaré de los días en los que en Autos El Economista lo tuvimos a prueba. Esta es la quinta generación del Grand Cherokee, concepto que se presentó en 1992 durante la celebración del Auto Show de Detroit. Con una entrada espectacular subiendo por las escaleras del acceso principal y rompiendo las puertas de vidrio, el primer Grand Cherokee hizo su arribo para convertirse desde ese momento en un éxito en ventas. Las cifras así lo demuestran con los más de 7 millones de unidades a lo largo de 30 años. De acuerdo a Rafael Paz, Director de Jeep México, Grand Cherokee L es 30 centímetros más larga que Grand Cherokee, modelo que también llegará a nuestro país. De esta forma, el largo total del modelo que estás viendo en estas páginas es de 5.2 metros por 1.96 metros de ancho y 1.81 metros de altura; la distancia entre ejes es de 3.09 metros. De esta forma tiene la ventaja de ofrecer tres filas de asientos, mucho espacio en cada una de las filas y la practicidad para crecer el volumen de carga hasta los 2,395 litros cuando las filas 2 y 3 se pliegan. Sin dejar de mencionar que para hacerlo solo falta presionar un botón pues su funcionamiento es totalmente eléctrico. La distinción y el lujo están plasmados en cada rincón del interior empezando por la tapicería en piel Palermo con Nappa Acolchada que puede escogerse en los tonos Camel y Negro. Las dos butacas tienen ajustes eléctricos de 12 vías, ventilación, calefacción y masaje. Los de la segunda fila también tienen calefacción además de controles independientes del sistema de climatización de 4 zonas. De la larga lista de sistemas para el interior me quedo con el sistema de audio McIntosh que está conformado por 19 bocinas, un subwoofer de 10”, amplificador de 17 canales y un total de 760 Watts pero ¿cómo se escucha? Te diré que la experiencia es sorprendente porque no se trata de que el sonido sea ensordecedor o que vibren hasta los discos de freno por las ondas de sonido, sino de que el habitáculo se inunda de un sonido armonioso en donde destacan una gran cantidad de espectros de audio para apreciar platillos, cuerdas, bajos, entre otros. Y por si fuera poco dentro del banco de aplicaciones y menús se puede optar por una pantalla retro en la que se proyectan los indicadores de decibeles por cada canal. La tecnología también mejora la experiencia de conectividad y de información. El clúster digital de 10.25” proyecta todos los pormenores de la conducción y también sirve para configurar y activar el Head Up Display. Además de ser a color permite se configurado a placer dando prioridad al sistema de navegación, al audio o la telefonía, por ejemplo. Además proyecta la información de los sistemas de seguridad como la cámara infrarroja, el sistema de reconocimiento de señales de tránsito, sistema de alerta contra colisiones frontales y de intersección plus, entre otros. Mención de honor se merecen los acabados y materiales del interior. Desde las costuras a mano en los asientos, tablero y volante hasta la madera a poro abierto a lo largo del todo el tablero que a su vez se combina con los mandos terminados en aluminio como el selector de velocidades. IMPARABLE COMO TODO JEEP Bajo el cofre la Grand Cherokee L esconde al Hemi V8 de 5.7 litros que produce hasta 357 caballos de potencia y un par motor de 300 lb-pie. Todo acoplado a una transmisión automática de 8 cambios con mandos al volante. Durante la conducción en la presentación y de acuerdo a los datos obtenidos por la computadora, el consumo fue de 5.3 kilómetros por litro pero circulando siempre con el climatizador encendido, con zonas urbanas con tránsito lento y tramos de carretera libres en los que había que exigir al máximo al motor para lograr un rebase. El sistema de tracción 4x4 Select-Terrain tiene 5 ajustes (Rock, Sand/Mud, Snow, Auto y Sport) y calibra el control de tracción de acuerdo a las condiciones del terreno. Durante los días de prueba pude probar el modo Sport, Auto y Sand/ Mud, éste último en una zona con mucho lodo y grava. Los cambios al volante son claros, desde la respuesta al acelerador como de otros sistemas. Para aumentar sus calificaciones y atractivo frente a la competencia también cuenta con la suspensión neumática QuadraLift así como amortiguación adaptativa. Con la variación de la suspensión, la altura máxima con relación al piso puede llegar a 27.69 centímetros logrando una capacidad de vadeo de 60.96 centímetros. AL VOLANTE Es innegable que en todo momento sus dimensiones y peso se dejan sentir pero todo ello dentro de un margen de control y reacción muy holgado. La razón es que el Hemi está esperando que le exijas con el acelerador para poner en las cuatro ruedas sus casi 360 caballos de potencia y la segunda, con el sistema de suspensión neumática que en todo momento evita peligrosas oscilaciones de la carrocería ya sea en curvas rápidas o cuando circulamos por terrenos en mal estado en donde es común que la camioneta sea sometida a ángulos de inclinación peligroso. CONCLUSIÓN Jeep Grand Cherokee L esconde muchas sorpresas tanto en el interior como en su conducción, todas ellas le valen para aspirar al segmento máximo de lujo, el Premium. No se trata solamente de una lista interminable de sistemas de confort, tecnología y conectividad, también están la calidad que se percibe en el interior así como un tren motriz que sin titubeos la hace devorar el pavimento o salir a practicar la conducción off road.

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